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Tutoria de Arte
jueves, 6 de septiembre de 2018
jueves, 9 de agosto de 2018
EL ESPACIO
BRUNO ZEVI EL ESPACIO, PROTAGONISTA DE
LA ARQUITECTURA
Editorial Poseidón, Buenos Aires, 1972
(Quinta edición)
REELABORACION
Todos los que han reflexionado sobre
este asunto, aunque sea fugazmente, saben que el carácter primordial de la
arquitectura, el carácter por el que se distingue de las demás actividades
artísticas, reside en su actuar por medio de un vocabulario tridimensional que
involucra al hombre. La pintura actúa en dos dimensiones, aunque pueda sugerir
tres o cuatro. La escultura actúa en tres dimensiones, pero el hombre permanece
al exterior, separado, mirándolas desde fuera. La arquitectura, por el
contrario, es como una gran escultura excavada, en cuyo interior el hombre
penetra y camina
.
La planta de un edificio no es, en
realidad, más que una proyección abstracta sobre el plano horizontal de todos
sus muros. Una realidad que nadie ve fuera del papel, y cuya única
justificación depende de la necesidad de medir las distancias entre los
distintos elementos de la construcción, para uso de los obreros que tienen que
ejecutar materialmente el trabajo. La fachada y las secciones, interiores y
exteriores, sirven para determinar las medidas verticales. Pero, la
arquitectura no deriva de una suma de longitudes, anchuras y alturas de los
elementos constructivos que envuelven el espacio, sino dimana propiamente del vacío, del espacio envuelto, del espacio interior, en el cual
los hombres viven y se mueven.
El espacio interno, no puede ser
representado completamente en ninguna forma, ni aprehendido ni vivido, sino por
experiencia directa, es el protagonista del hecho arquitectónico. Tomar
posesión del espacio, saberlo ver, constituye la llave de ingreso a la
compresión de edificios. No nos será concedida, sino vagamente, una historia y,
por ende, un goce de la arquitectura, en tanto no hayamos aprendido a
comprender el espacio y –lo que es más importante- aplicarlo como elemento
substancial en la crítica arquitectónica.
¿Qué es la arquitectura?, y lo que
todavía interesa más: ¿que es la no-arquitectura? ¿es exacta la identificación
entre arquitectura y edilicia artística, y no-arquitectura y edilicia
antiestética? En otras palabras, la distinción entre arquitectura y no
arquitectura, ¿se basa en un juicio meramente estético? ¿y que es este espacio
protagonista de la arquitectura?¿cuantas son sus dimensiones?
Hemos dicho que las cuatro fachadas de una casa, de una
iglesia, de un palacio,por bellas que sean, no constituyen más que la caja en
la que está comprendida la joya arquitectónica. Puede estar finamente
trabajada, arduamente esculpida, horadada con gusto; puede ser una obra
maestra, pero continúa siendo una caja. Existe hoy en Norteamérica toda una
técnica y un arte de hacer envases, que se enseña en las escuelas industriales
de comercial design, pero nadie ha pensado jamás confundir el valor de
la caja con el de su contenido.
En todo edificio, lo que contiene, es la caja de muros,
lo contenido es el espacio interno. Muy a menudo, el uno condiciona al otro
(piénsese en una catedral gótica francesa, o en la mayor parte de los edificios
auténticamente modernos), pero tal regla tiene excepciones muy numerosas en el
pasado, particularmente la arquitectura barroca. Con frecuencia, a través de la
historia de la
construcción, encontramos edificios en los que existe una
neta diversidad entre continente
y contenido, y basta un rápido análisis para observar que
muchas veces -en verdad, demasiadas- la caja de muros ha sido objeto de mayor
pensamiento y trabajo que el espacio arquitectónico. Ahora bien, ¿cuántas
dimensiones tiene la “caja de muros” de un edificio? ¿pueden ser identificadas
con las dimensiones del espacio, o sea de la arquitectura?
El descubrimiento de la perspectiva, es decir, de la
representación gráfica de las tres dimensiones -altura, profundidad y ancho-
podía hacer creer a los artistas del siglo XV que poseían finalmente las
dimensiones de la arquitectura y el método de representarla. Los edificios
representados en la pintura pre-renacentista están, en efecto,achatados y
torcidos; Giotto perdía la paciencia en poner fondos arquitectónicos en sus
frescos, pero debía comprender que su éxito era técnicamente asa relativo, aún
cuando solía aprovecharse excelentemente de esta incapacidad, subrayando
intenciones cromáticas que serían alteradas en una representación
tridimensional. En aquel tiempo, la pintura actuaba todavía en dos dimensiones:
la rigidez frontal bizantina se iba modelando en los rostros de las figuras,
una mayor capacidad en los pasajeros pictóricos de la luz a la sombra
transfería la experiencia plástica de la escultura al plano cromático: la
arquitectura de Pisa rompía la primitiva superficie de los frentes de las
catedrales y daba una profundidad, además de una vibratibilidad cromática, a
los planos de muros. Pero fue necesario esperar el descubrimiento de la
perspectiva para obtener una representación adecuada de los ambientes
interiores y de las vistas exteriores de la arquitectura. Una vez elaborada la
perspectiva, el problema pareció resuelto: la arquitectura -se dijo- tiene tres
dimensiones: el método es éste, cada uno puede dibujarla. Desde Masaccio, Fra
Angélico y Benozzo y Gozzoli hasta Bramante, el siglo XVII, y también el XIX,
una vastísima hilera de pintores dan respaldo a dibujantes y arquitectos en la
representación en perspectiva de la arquitectura.
Pero precisamente cuando todo parecía críticamente claro
y técnicamente logrado, la mente del hombre descubrió que además de las tres
dimensiones de la perspectiva existía una cuarta. Esto ocurrió con la
revolución dimensional cubista del período inmediatamente anterior a la guerra
de 1914. El pintor parisiense de 1912 hizo este razonamiento: yo veo y represento
un objeto, por ejemplo, una pequeña caja o una mesa; la veo desde un punto de
vista, y hago su reproducción en tres dimensiones desde ese punto de vista.
Pero si giro entre las manos la caja, o camino en torno a la mesa, a cada paso
varío mi punto de vista, y para representar el objeto desde uno de estos
puntos, tengo que hacer una nueva perspectiva. Por consiguiente, la realidad
del objeto no se agota en las tres dimensiones de la perspectiva; para
representarla integralmente tendría que hacerse un sin fin de perspectivas
desde los infinitos puntos de vista. Hay, por tanto, otro elemento, además de
las tres dimensiones tradicionales, y es precisamente el
desplazamiento sucesivo del ángulo visual. Así fue bautizado el tiempo como “cuarta
dimensión”. La manera como los pintores cubistas intentaron expresar
esta realidad de la cuarta dimensión, sobreponiendo las imágenes de un mismo
objeto representado desde diversos puntos de vista para proyectar el conjunto
en un mismo tiempo, desborda nuestro interés.
La cuarta dimensión pareció responder de modo exhaustivo
a la cuestión de las dimensiones en la arquitectura. Hacemos girar entre las
manos una estatuilla para observarla por todas partes, o caminamos entorno a un
grupo escultórico para estudiarlo por un lado y por otro, de lejos y de cerca.
En arquitectura - se pensó - existe el mismo elemento “tiempo” o, mejor
dicho,este elemento es indispensable para la actividad edilicia. Desde la
primera choza del hombre ‘primitivo hasta nuestra casa, hasta la iglesia, hasta
la escuela, hasta la oficina donde trabajamos, toda obra de arquitectura para
ser comprendida y vivida, requiere el tiempo de nuestro recorrido, la cuarta
dimensión. El problema pareció resuelto una vezmás.
Sin embargo, una dimensión que es común a todas las
artes, no puede ser característica de ninguna, y por esto el espacio
arquitectónico no se agota con las cuatro dimensiones. En pintura, la cuarta
dimensión es una cualidad representativa de un objeto, es un elemento de su
realidad, que un pintor puede optar por proyectar en el plano y que no requiere
ninguna participación física del observador. En escultura sucede la misma cosa:
el “MOVIMIENTO”. Pero, en arquitectura el fenómeno es totalmente diferente y
concreto: aquí, el hombre, que moviéndose en el edificio y estudiándolo desde
sucesivos puntos de vista crea, por así decir, la cuarta dimensión, comunica al
espacio su realidad integral Para ser más precisos, la única dificultad es la
de expresar una experiencia de todos conocida-, la cuarta dimensión es
suficiente para definir el volumen arquitectónico, es decir, la caja de muros
que involucra el espacio. Pero el espacio en si -la esencia de la arquitectura-
trasciende de los límites de la cuarta dimensión.
Entonces, ¿cuantas
dimensiones tiene este “vacío” arquitectónico, el espacio? Cinco, diez,
quizás infinitas. Pero, para nuestros fines basta establecer que el espacio
arquitectónico no es definible en los términos de las dimensiones de la pintura
y de la escultura. Es un fenómeno que se concreta solamente en arquitectura y
constituye su carácter específico. La definición más precisa que se puede dar
hoy de la arquitectura, es aquella que tiene en cuenta el espacio interior. La
arquitectura bella, será la arquitectura que tiene un espacio interno que nos
atrae, nos eleva, nos subyuga espiritualmente; la arquitectura “fea”, será
aquella que tiene un espacio interno que nos molesta y nos repele. Pero lo
importante es establecer que todo lo que no tiene espacio interno no es
arquitectura
Existen dos equivocaciones que no se deben cometer
1.
Que
la experiencia espacial de la arquitectura tan sólo se puede tener en el
interior de un edificio, es decir, que prácticamente no
existe, o no tiene valor el espacio
urbanístico;
2.
Que
el espacio no es solamente el protagonista de la arquitectura, sino que
ayuda la experiencia arquitectónica, y que por
consiguiente. La interpretación espacial de
un edificio es suficiente - como instrumento crítico para
juzgar una obra de arquitectura-.
Estas equivocaciones deben ser disipadas:
La experiencia espacial propia de la arquitectura tiene
su prolongación en la ciudad,en las calles y en las plazas, en las callejuelas
y en los parques, en los estadios y en los jardines, allí donde la obra del
hombre ha delimitado “vacíos”, es decir, donde ha creadoespacios cerrados. Si
el interior de un edificio esta limitado por seis planos (suelo, techo y cuatro
paredes), esto no significa negar la cualidad de espacio a un vació cerrado por
cinco planos en lugar de seis, como ocurre en un patio o en una plaza. No se si
la experiencia espacial que se tiene al recorrer una autopista rectilínea y
uniforme a través de kilómetros de llanura deshabitada, se pueda definir como
una experiencia arquitectónica en el sentido corriente de la palabra ; pero es
cierto que todo el espacio
urbanístico, todo lo que está limitado visualmente por
muros, filas de árboles, perspectivas, etc., está caracterizado por los mismos
elementos que distinguen el espacio arquitectónico, ahora, dado que cada
volumen edilicio, cada “caja de muros”, constituye un límite, una cortadura en
la continuidad espacial, es claro que todo edificio colabora en la creación de
dos espacios: los espacios internos, definidos completamente por cada obra
arquitectónica, y los espacio externos o urbanísticos, que están limitados por
cada una de ellas y sus contiguas. Es evidente que todos estos temas que hemos
excluido de la arquitectura propiamente dicha -puentes, obeliscos, fuentes,
arcos de triunfo, agrupaciones de árboles, etc.- y particularmente las fachadas
de los edificios, entran todos en juego en la formación de los espacios
urbanísticos. Tampoco aquí tiene mportancia su valor artístico particular, o al
menos no tiene importancia predominante; lo que interesa es su función como
elementos determinantes de un espacio cerrado. Que las fachadas sean bellas o
no, es hasta aquí (hasta que hallamos aclarado el segundo error) secundario.
Así como cuatro paredes bien decoradas no crean por si mismas un bello
ambiente, un grupo de excelentes casas puede limitar un pésimo espacio
urbanístico y viceversa.
La segunda equivocación lleva el razonamiento a sus
límites lógicos extremos y al absurdo, a través de argumentaciones que son
totalmente extrañas a las intenciones de
toda persona que sostenga la interpretación espacial de la arquitectura.
Decir que el espacio interno es la esencia de la arquitectura, no significa de
ninguna manera que el valor de una obra arquitectónica se agote en el valor
espacial. Todo edificio se caracteriza por una pluralidad de valores:
económicos, sociales, técnicos, funcionales, artísticos espaciales y
decorativos, y cada persona es muy dueña de escribir historias
económicas,historias sociales, historias técnicas y volumétricas de la
arquitectura, así como es posible escribir una historia cosmológica tomista o
política de la Divina Comedia.
Pero la realidad del edificio, es consecuencia de todos
estos factores, y su historia válida no puede olvidar ninguno de ellos. Aún
prescindiendo de los factores económicos, sociales y técnicos, y fijando la
atención sobre los factores artísticos, es claro que el espacio en si, a pesar
de ser el sustantivo de la arquitectura, no basta para definirla. Si es cierto
que una decoración bella nunca creará un espacio bello, es también cierto que
un espacio satisfactorio sin el sostén de un adecuado tratamiento de las
paredes que lo cierran, no crean un ambiente artístico. Acaece ver todos los
días una bella habitación estropeada por barnices y pinturas, por muebles
inadecuados o por una iluminación miserable. Sin duda se trata de elementos
relativamente poco importantes, porque se pueden cambiar fácilmente, mientras
que el espacio está y permanece. Pero un juicio estético sobre un edificio se
basa no sólo en su valor arquitectónico específico, sino también en todos sus
factores accesorios, sean estos escultóricos, como en la decoración aplicada,
pictóricos,
como en los mosaicos, frescos y cuadros, o bien de
amueblamiento
Después de un siglo de arquitectura preponderantemente decorativa-escultórica,
“a
espacial”, el movimiento moderno, en su esplendido
intento de llevar de nuevo la
arquitectura a su propio campo, ha desterrado la
decoración de los edificios, insistiendo
sobre la tesis de que los únicos valores arquitectónicos
legítimos son los volumétricos y
espaciales. La arquitectura racionalista se dirigió
principalmente hacia los valores volumétricos, mientras que el movimiento
orgánico apuntó a los espaciales. Pero es evidente que si nosotros, como
aquellos arquitectos subrayamos los substantivos y no los adjetivos de la
arquitectura, como críticos e historiadores no podemos proponer nuestras preferencias,
en el campo de los modos o de las expresiones figurativas como único metro de
juicio para la arquitectura de todos los tiempos. Tanto más que, después de veinte
años de nudismo arquitectónico, de desinfección decorativa, de fría y glacial volumétrica,
de esterilización estilística contraria a tantas exigencias psicológicas y
espirituales, la decoración (ya no en forma de ornamentación
aplicada, sino en forma de coplamiento de materiales naturales distintos, de
nuevo sentido del color, etc.) está entrando de nuevo en la arquitectura, y es
además justo que así sea. La “ausencia de decoración” no puede ser un punto del
programa de ninguna arquitectura a no ser en planteo polémico y, por tanto,
efímero.
El lector profano, al llegar aquí, quizás quede un poco
confundido. Si la decoración tiene una importancia, si la escultura y la
pintura, desechadas en un primer momento, vuelven al campo de la arquitectura,
¿para qué ha servido todo este discurso?
Evidentemente, no ha servido para descubrir nuevas ideas,
ni para inventar teorías esotéricas de la arquitectura, sino simplemente para
ordenar y orientar las ideas que existen y que todos intuyen. Es cierto que la
decoración, la escultura, y la pintura están comprendidas en el estudio de los
edificios (no menos que los motivos económicos, los valores sociales o
funcionales, y las razones técnicas) la arquitectura abarca todo, así como cualquier
otro gran fenómeno de arte, pensamiento práctica humanos, pero ¿en que forma?
No indiferenciadamente como se podrá creer afirmando una unidad de las artes,
genérica y vacía.
En la ecuación arquitectónica, la decoración, la pintura
y la escultura se valoran en sus lugares respectivos, según su calidad de
substantivos o adjetivos. La historia de la arquitectura es ante todo, la
historia de las concepciones espaciales. El juicio arquitectónico es
fundamentalmente un juicio acerca del espacio interno de los edificios.
En conclusión, si bien en la arquitectura podemos
encontrar las atribuciones de las demás artes, es el espacio interno, el
espacio que nos circunda y nos incluye, el que da el “la” en el juicio sobre un edificio, el que
constituye el “si” o el “no” de cualquier sentencia estética sobre
arquitectura. Las demás cosas son importantes, o mejor, pueden ser importantes,
pero son funciones de la concepción espacial. Cada vez que en la historia y en
la estética se pierde de vista esta jerarquía de valores, se genera confusión y
se acentúa la desorientación presente en materia de arquitectura.
Que el espacio, el “vació”, sea el protagonista de la
arquitectura, resulta, en el fondo, muy natural: ya que la arquitectura no es
tan sólo arte, ni sólo imagen de vida histórica o de vida vivida por nosotros o
por los demás; es también y en primer lugar, el ambiente, la escena en la cual
se desarrolla nuestra vida
La interpretación espacial constituye el atributo necesario
de toda posible interpretación si quiere tener un sentido concreto, profundo, exhaustivo
en materia de arquitectura. Ofrece, por tanto, el objeto, el punto de
aplicación arquitectónico, a toda posible interpretación del arte, al mismo
tiempo que condiciona su validez. En arquitectura, el contenido social, efecto
psicológico y valores formales se materializan en el espacio. Interpretar el
espacio significa, por tanto. Incluir todas las realidades de un edificio.
BIENVENIDOS !!!!
En este blog encontraran materiales de apoyo al curso
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Programa
de Historia del Arte
3er.
Año Bachillerato - Reformulación 2006
Diversificación
Científica – Opción Matemática y Diseño
Prof. Ana
Codina
Liceo 26 Liber Falco
2018
¿De qué se ocupa la
Historia del Arte?
Cuando nos hacemos esta pregunta es fácil dar una respuesta obvia: del estudio del arte a lo largo de la historia. Pero, siendo esto así, no es suficiente. Si nuestra meta esencial es comprender el esfuerzo creador del ser humano en el tiempo, necesitaremos estudiar y profundizar en los procesos creativos y las experiencias artísticas, su dimensión social y temporal. Porque, aunque la materia tiene un carácter histórico, la propia naturaleza de la obra de arte le otorga características específicas que la ponen en relación con otras disciplinas o áreas de conocimiento (filosofía, economía, religión, etc.).
El conocimiento y valoración de la obra artística también nos permitirá construir una visión crítica de nuestro patrimonio artístico y nos preparará para su preservación y disfrute. En definitiva, el estudio de la obra artística, en cualquiera de sus modalidades, formatos, soporte o tiempo histórico, nos ayudará a comprender la memoria del pasado y del presente, nos permitirá desarrollar nuestra conciencia crítica y nuestra sensibilidad por el entorno cultural. Nos permitirá, en definitiva, comprender mejor la sociedad y el tiempo en que vivimos, sus claves estéticas y culturales.
Cuando nos hacemos esta pregunta es fácil dar una respuesta obvia: del estudio del arte a lo largo de la historia. Pero, siendo esto así, no es suficiente. Si nuestra meta esencial es comprender el esfuerzo creador del ser humano en el tiempo, necesitaremos estudiar y profundizar en los procesos creativos y las experiencias artísticas, su dimensión social y temporal. Porque, aunque la materia tiene un carácter histórico, la propia naturaleza de la obra de arte le otorga características específicas que la ponen en relación con otras disciplinas o áreas de conocimiento (filosofía, economía, religión, etc.).
El conocimiento y valoración de la obra artística también nos permitirá construir una visión crítica de nuestro patrimonio artístico y nos preparará para su preservación y disfrute. En definitiva, el estudio de la obra artística, en cualquiera de sus modalidades, formatos, soporte o tiempo histórico, nos ayudará a comprender la memoria del pasado y del presente, nos permitirá desarrollar nuestra conciencia crítica y nuestra sensibilidad por el entorno cultural. Nos permitirá, en definitiva, comprender mejor la sociedad y el tiempo en que vivimos, sus claves estéticas y culturales.
Participamos de la idea que el
docente es un guía, un maestro, que explica, no justifica; que recrea, no
impone; y que trata de acercarse a los alumnos en los nuevos lenguajes del
conocimiento artístico pero sin dejar de manifestarse abiertamente por la
lectura reflexiva, más cualitativa que cuantitativa. Con un lenguaje específico
de la asignatura que pueda darle herramientas de aprendizaje más allá del aula.
La teoría de la asignatura debe ser “explicada” por el docente al alumno, no
sólo en las clases discursivas, sino en la selección de documentos que
provoquen distintas reacciones. El desafío, la provocación, el reto, debe ser
parte de las clases teóricas.
.
Intenciones generales del curso
1. Entender las obras de arte como exponentes de la creatividad humana, capaces de ser disfrutadas por sí mismas y de ser valoradas como documento testimonial de una época y cultura.
2. Comprender y valorar la variabilidad de las funciones sociales y de las concepciones diferentes del arte a lo largo de la historia.
3. Apreciar y reconocer la diversidad de interpretaciones y valores de la obra de arte en los diferentes contextos históricos.
4. Explicar, situándolos adecuadamente en el tiempo y en el espacio, los hechos artísticos más relevantes de la Historia del Arte, valorando su significación en el proceso histórico-artístico.
5. Analizar la dimensión social de la creación artística, y reconocer la incidencia de lo social en el proceso de producción y difusión de las obras de arte.
6. Explicar los procesos de cambio artístico y transformación cultural más importantes del arte occidental, reconociendo y diferenciando los elementos y las razones de las pervivencias y rupturas.
7. Comprender y utilizar los conceptos específicos de la Historia del Arte y apreciar positivamente las posibilidades de un análisis histórico-artístico en constante reconstrucción.
8. Utilizar un método de análisis e interpretación de las obras de arte que desarrolle la sensibilidad y la imaginación.
9. Realizar actividades de documentación e indagación, de análisis y de crítica de fuentes y material historiográfico diverso.
10. Conocer, disfrutar y valorar el patrimonio artístico, desde posiciones críticas y creativas, como exponente de nuestra identidad cultural.
11. Desarrollar el gusto personal, el sentido crítico y la capacidad de goce estético.
1. Entender las obras de arte como exponentes de la creatividad humana, capaces de ser disfrutadas por sí mismas y de ser valoradas como documento testimonial de una época y cultura.
2. Comprender y valorar la variabilidad de las funciones sociales y de las concepciones diferentes del arte a lo largo de la historia.
3. Apreciar y reconocer la diversidad de interpretaciones y valores de la obra de arte en los diferentes contextos históricos.
4. Explicar, situándolos adecuadamente en el tiempo y en el espacio, los hechos artísticos más relevantes de la Historia del Arte, valorando su significación en el proceso histórico-artístico.
5. Analizar la dimensión social de la creación artística, y reconocer la incidencia de lo social en el proceso de producción y difusión de las obras de arte.
6. Explicar los procesos de cambio artístico y transformación cultural más importantes del arte occidental, reconociendo y diferenciando los elementos y las razones de las pervivencias y rupturas.
7. Comprender y utilizar los conceptos específicos de la Historia del Arte y apreciar positivamente las posibilidades de un análisis histórico-artístico en constante reconstrucción.
8. Utilizar un método de análisis e interpretación de las obras de arte que desarrolle la sensibilidad y la imaginación.
9. Realizar actividades de documentación e indagación, de análisis y de crítica de fuentes y material historiográfico diverso.
10. Conocer, disfrutar y valorar el patrimonio artístico, desde posiciones críticas y creativas, como exponente de nuestra identidad cultural.
11. Desarrollar el gusto personal, el sentido crítico y la capacidad de goce estético.
En cuanto a la Evaluación, la misma recorrerá
instrumentos diversificados, respetando el trabajo de aula. La Historia, como
disciplina, es el estudio del accionar humano en sociedad. En Historia del
Arte, ese accionar artístico del hombre se entrelaza con el mundo de las
creencias, los constructos filosóficos, políticos y económicos de la sociedad
en que el artista desarrolla su obra y ello es el pilar básico de la asignatura
en nuestra concepción de la misma. No se puede destacar el objeto artístico, no
se puede aprehender su esencia si lo extraemos del contexto antes dicho. Es una
tarea fundamental para el docente y los alumnos no perder de vista esta
concepción.
En cuanto al programa
específico para Matemática y Diseño, desarrollaremos todas las artes, pero
creemos que, puestos en la selección a causa de los tiempos deben primar dos lenguajes: Arquitectura y Urbanismo y se
buscará su aplicación en programas
concretos, ubicados en tiempo, espacio y contexto. “Programas individuales
o soluciones nuevas surgen generalmente de nuevas o diferentes necesidades: por
ejemplo, en la época imperial romana, las viviendas de alquiler y los
comercios, los palacios imperiales, los teatros y las termas” (Müller, W;
Vogel, G: Atlas de arquitectura. Alianza Editorial. 1974. Pág. 15)
Se trabajará en la Unidad Introductoria vocabulario
específico, atendiendo a los a los alumnos que no cursaron A y E en el curso
lectivo anterior. Este vocabulario además de términos técnicos y prácticos
(ejemplos: exedra, geison, ovario, basamento, etc) contendrá elementos de
discusión reflexiva (ejemplos: arte, belleza, fealdad, espacio, etc). Durante
el año, por efecto mismo del contenido programático se retomarán
permanentemente, buscando una internalización de los conceptos propios de la
disciplina. Con respecto al concepto de espacio
y sistema se trabajará con textos de Giulio Argan (por la explicación
excelente que realiza del quiebre Bernini – Borromini) y de Bruno Zevi (por la
clara explicación de la concepción de espacio interior para civilizaciones
claves como griega, romana y el renacimento y como se relaciona con su sistema
de creencias. En el concepto de belleza – fealdad en arte se trabajará con
autores clásicos (Platón, Plotino) y contemporáneos (Ecco).. Se trabajará
además, la metodología de la asignatura y se hará un acercamiento al concepto
de Patrimonio que será retomado a lo largo de todo el curso.
Considerando la extensión del
programa y que los alumnos se acercan por primera vez a esta asignatura y la
necesidad de que reflexionen sobre el arte y el diseño actual, es que se opta
por seguir la propuesta del programa oficial de trabajar la primera parte del
curso, luego de la unidad introductoria, las unidades que abarcan desde el arte
del Renacimiento hasta el arte del siglo XX y sus proyecciones, para luego dar
desde la Prehistoria a la Edad Media. (Marzo – Abril)
En la Unidad 2: Renacimiento y Manierismo; se trabajarán
las características de la mentalidad del Renacimiento y su expresión en el
Arte, el rol de los humanistas en la definición de la estética renacentista. Los principales
aportes del Quattrocento italiano a través de la obra de Brunelleschi. El
surgimiento de una nueva tipología constructiva con los palacios renacentistas,
la importancia de la burguesía italiana y su participación en la difusión de
las artes. Se definirá el manierismo como anti clásico a través de los aportes
de El Greco. (Abril – Mayo junio)
En la Unidad 3: Europa y América entre los siglos XVII y XVIII;
se buscará definir el Barroco a través de su contexto y sus objetivos políticos
y religiosos, identificar los aportes del Barroco y relacionar con el Barroco
americano a través de ejemplos de los distintos lenguajes. (junio)
En la Unidad 4: La Era Industrial; es importante acercarle
al alumno el panorama sociológico, político y económico de la sociedad
industrial y sus repercusiones en el mundo del arte (urbanismo, arquitectura,
pintura). Definir las características del Historicismo y el eclecticismo y el
neogótico, como reinterpretación del pasado. El modernismo: sus aportes. (Julio
agosto)
En la Unidad 5: El siglo XX y sus proyecciones al siglo XXI;
caracterizar las propuestas urbanísticas de Le Corbusier y los CIAM y el TEAM X
en el contexto del urbanismo actual. Plantearle a los alumnos las
características del racionalismo y el organicismo. Identificar las
características del Art Decó y visualizar su influencia en la arquitectura
nacional a través de una salida didáctica. Identificar las propuestas
racionalistas e internacionales a través de los referentes locales. Las
vanguardias, las rupturas, los aportes. La BAUHAUS y el diseño moderno. Se
buscará presentar las tendencias arquitectónicas, pictóricas y escultóricas en
la 2da pos guerra hasta hoy e identificar sus características en el contexto
histórico. (setiembre octubre)
En la Unidad 7: Edad Media, Europa y el Islam entre los siglos
V y XV; el románico: La ética cristiana o el temor a dios, como reflexión
frente a las obras consagradas. Las funciones didáctico – religiosas. Estudiar
los sistemas constructivos de las catedrales góticas, simbolismo. Comparar con
el arte románico. Características del urbanismo, la arquitectura y el mosaico
islámico en el contexto de esta civilización. (Octubre)
lunes, 1 de junio de 2015
Renacimiento
EL
RENACIMIENTO Se entiende por Renacimiento el fenómeno cultural de la Edad
Moderna que retoma los principios de la cultura clásica, actualizándola a
través del Humanismo, sin renunciar a la tradición cristiana, pero sustituyendo
la omnipresencia de lo religioso por una afirmación de los valores del hombre.
En el aspecto artístico, el Renacimiento supone la sustitución del sistema
formal del mundo gótico por otro distinto, apoyado en los modelos de la
antigüedad grecorromana, que comienzan a estudiarse buscando en ellos unas
definiciones “científicas” de la belleza y la armonía. La naturaleza será
estudiada en sí misma, al margen de su vinculación a lo divino. Se encontrará
en una ciencia nueva, la perspectiva, el modo adecuado de su representación. El
cuerpo humano desnudo será el “sumun” de las perfecciones y el objeto
fundamental de los artistas, como reflejo del antropocentrismo.
Contexto
histórico
El momento histórico al cual
pertenece el Renacimiento fue una
compleja transición entre dos épocas que por mucho tiempo ha sobrellevado el
calificativo de "corte o ruptura",
permitiendo así, establecer una
noción de cambio. Sin embargo, esta noción de cambio histórico puede enfocarse
en el marco de una larga continuidad de transformaciones que fueron
produciéndose en el transcurso de la Baja Edad Media. Esta larga duración o
Segunda Edad Feudal como la llama M. Bloch en su obra, fue testigo de "subprocesos" que
socavaron de alguna forma el feudalismo consolidado en los siglos X y Xl. Se
asiste de esta manera al renacimiento de las ciudades, al renacimiento del
comercio, a las innovaciones tecnológicas, a la era de las roturaciones, al
siglo de las corporaciones, a la expansión europea, al resurgimiento del
Estado. Poco a poco el feudalismo entraba en crisis; poco a poco un sistema
capitalista ascendía. El siglo XlV, ("peste, hambre y guerra") aceleró este proceso de hundimiento
y significó el paso definitivo hacia la consolidación de un nuevo sistema. Las
transformaciones ocurridas durante estos siglos
no fueron funcionales con la
teoría de las tres órdenes; el modelo no coincidía con la realidad concreta del
desarrollo económico que comenzó a fines del siglo Xl: la estratificación
social se hizo mas compleja, se estimuló el impulso a la iniciativa personal
-la esperanza de la promoción individual-. En estos marcos se hacía necesario
construir nuevas imágenes, nuevos esquemas: el gótico, el caballero, el amor
cortés por ejemplo.
Los efectos nocivos y
perjudiciales a primera vista causados por las hambrunas y la peste negra no fueron sino los últimos disparadores que
se necesitaba para poder comenzar el total desprendimiento de los elementos
feudales: liberalización campesinado, reorganización comercial, fin vínculo
corporativo, nuevos centros manufactureros, nuevas técnicas comerciales,
nobleza cortesana. Así el Renacimiento comercial y el urbano respondían a un
rápido proceso de recuperación de la "crisis" basado y estimulado por
todos estos "avances".
Abandonando entonces la
noción de "corte" o ruptura total, el mundo occidental europeo se
encontraba en ese tránsito hacia una nueva realidad que le permitiría
establecerse como Mundo Moderno. Si bien
es claro que se impondría una nueva representación mental, un nuevo mapa
político, un nuevo orden religioso, etc., no todo cambiaría con tal impronta de
"lo nuevo". Más precisamente el desarrollo urbano y el florecimiento
de las relaciones comerciales que se gestaron a partir de las Cruzadas,
moldearon durante esta "baja Edad Media" parte de las nuevas estructuras:
los ejes comerciales de la Hansa y de las ciudades italianas; el desarrollo
comercial y financiero así como el despegue claro de un nuevo sector social: la
burguesía. Un nuevo espíritu se venía gestando. La misma consolidación de
Estados bajo Monarquías Nacionales en la búsqueda de centralización del poder político pondría de manifiesto el
advenimiento del absolutismo y el mapa moderno europeo se configuraría en una
realidad más próxima.
En Italia, península avanzada económica y socialmente por su
organización en las ciudades abiertas, y enriquecida por el comercio europeo a
lo largo de toda la Edad Media, en el siglo XV , el renacimieto madura sus
formas por sus contactos. A lo largo de toda la Edad Media, Italia mantuvo una
supervivencia de los elementos clásicos, y dotó de una personalidad diferente a
los estilos europeos (románico, gótico) que llegaban a su suelo
interpretándolos siempre con un cierto clasicismo de proporciones y estilos. Es
por tanto viable fijar una exacta para la aparición del Renacimiento en Italia.
Por el contrario, en el resto de Europa puede señalarse con toda precisión el
momento en el que irrumpen las nuevas formas maduras de Italia. Así, el
Renacimiento surge al contacto con lo italiano en torno a 1490- 1500, cuando en
Italia ya se ha realizado mucho de lo más significativo del estilo.
Renacimiento y
Humanismo
“El renacimiento como un
muchacho díscolo, que se revela contra sus padres y busca respaldo en sus
abuelos, propendió a negar u olvidar todo lo que, al fin y al cabo, debía a su
progenitora, la Edad Media. Delimitar la cuantía de esta es un deber
inexcusable del historiador”PANOSFKY,
Erwin
Ell renacimiento como un
período de gran relevancia histórica, es iniciador de una nueva humanidad, de
un mundo de luces y quiebres con un oscuro pasado; como se sostuvo; se opone
otra visión que llega al extremo de negar el valor y hasta la existencia de
renacimiento.Fanáticos y detractores sesgan –cada uno en su postura- la visión
de este período, por lo que se diluye la concepción cabal del mismo en sus
permanencias y sus rupturas.
Para Panosfky, el
renacimiento “(...) se mantuvo unido a la
edad media y la herencia de la antigüedad clásica no llegó a perderse,
existiendo movimientos renovadores antes de la gran renovación, que culminaría
en la época de los Médicis. El mundo antiguo, aunque deformado, estuvo presente
y no se perdió durante la Edad Media, y así en contraste con la variedad de
renacimientos medievales, este renacimiento significó un cambio permanente (...)
[que] terminaron por provocar la aparición de un nuevo tipo de hombre, la
concepción de un nuevo tipo de artista (...)”.
Por su parte, Arnold Husser
señala: “(...) cuanto hay de caprichoso
en la separación que se acostumbra a hacer de la edad media y la moderna, y
cuan indeciso es el concepto de Renacimiento cuando se advierte la dificultad
para encuadrar en una u otra categoría figuras como Petrarca, Boccaccio,
Gentile Da Fabiano (...), si se quiere Dante y Giotto pertenecen ya al
Renacimiento, y Shakespeare y Moliere todavía a la Edad media”
La ruptura que
provoca el renacimiento no llega de la
nada, sino que hunde sus raíces en la elaboración teórica de personajes como
San Francisco de Asís, los frescos de Giotto y las esculturas de los Pisano.
Los grandes pilares de la ruptura, o de la renovación son varios: el más
llamativo es el Humanismo
como nuevo enfoque de la visión teocrática de la sociedad y el cosmos hacia el
papel central del hombre y sus actos.
Los humanistas confían en la inteligencia y en la razón, están interesados en el estudio del universo
y de la naturaleza. La anatomía del hombre fue objeto de cuidadoso estudio por
parte de científicos, que dibujan uno a uno sus descubrimientos. La maestría necesaria
para estos dibujos confundió con frecuencia el papel del científico con el del
pintor, que adquiere por eso una relevancia inusitada hasta ese momento. Un
pintor, además, debía de tener hondos conocimientos de mitología, historia y
teología para estar capacitado en la representación decorosa de las historias
que había de narrar. Este volver a centrarse en lo humano no significa en un
abandono de lo divino; al contrario, lo divino es revisado desde la perspectiva
humana para dotarlo de una mayor significación: Dios trata de hacerse inteligible
a la razón humana, en vez de limitarlo a la emoción de la fe.
En opinión de Panofsky el Renacimiento “(...) no sería otra cosa que el
ejemplo más famoso y espectacular de un renacer de la cultura que coincide y se
desarrolla paralelamente a una renovación de la cultura clásica (...).
Debemos admitir que el gran renacimiento
no fue tan único ni tan decisivo como se ha venido creyendo; que el contraste
de culturas no hubo se ser forzosamente
tan acusado como lo pensaban los humanistas, (...) dentro de la Edad Media se
dieron algunos movimientos de renovación intelectual que participaron del mismo
carácter del movimiento del siglo XV. No existe ninguna línea divisoria entre
una cultura medieval y una renacentista”.
Vemos entonces que –y aquí
también seguimos a Panosfky- “(...) a
partir de los siglos XI y XII el arte medieval hizo asimilable la antigüedad
clásica por vía, por así decirlo, de descomposición. Correspondió al
renacimiento italiano la tarea de re-integrar los elementos separados. El arte
renacentista no sólo puso fin a la paradójica práctica medieval de restringir
la forma clásica a temas no clásicos, sino que rompió además el monopolio que
la arquitectura y la escultura mantenían sobre la estilización clasicista”.
Desde el renacimiento, la
antigüedad ha estado siempre presente en nuestra cultura occidental, vive en
las matemáticas, en las ciencias naturales, en los teatros, los cines, etc..;
cabe decir que no fue el único renacimiento de la historia europea occidental,
ya que habrían existido diferentes movimientos renovadores, durante el
medioevo, como ser: la renovatio
carolingia, el renacimiento otoniano, el proto-renacimiento y el
proto-humanismo. Todos ellos trataron de recuperar en algún sentido a la
antigüedad, pero es durante el renacimiento italiano de los siglos XV y XVI
donde se empezó a contemplar el pasado clásico desde concepciones espaciales y
ópticas nuevas.
Según Alcaide y Checa “(....) Las transformaciones fueron más
profundas y radicales en el campo de la cultura, donde se produce una
disociación sin traumas entre Cristianismo y cultura laica, debido a que esta
cultura nueva no es anticristiana. (...) es una emancipación con respecto al
monopolio cultural ejercido secularmente por la Iglesia, pero lo que no cambia
son toda una serie de creencias tradicionales de carácter religioso que sirven
de justificación (...) al nuevo sistema”.
El mecanismo
de la recuperación de la Razón tuvo sus apoyos en la reintroducción de la
sabiduría clásica: los textos de la Antigüedad que se conservaban se traducen.
La caída de Constantinopla en manos sarracenas provocó un éxodo masivo de
artistas e intelectuales bizantinos, que se instalan en Italia y llevan con
ellos nuevos manuscritos clásicos, conservados por los árabes, la sabiduría helenística,
los conocimientos de cábala y astrología oriental, etc. Del helenismo proviene
la enorme influencia de las Escuelas neoplatónicas, filtradas por el
Cristianismo, que proponen una adaptación del orden cosmológico platónico y
aristotélico. El patrocinio de la Iglesia sobre las artes sigue siendo
mayoritario pero abandona el monopolio; así, las florecientes repúblicas
mercantiles se llenan de familias de comerciantes que establecen auténticas
dinastías, como los Médicis, que apoyan su poder en la Banca internacional, el
control de las rutas marítimas y el prestigio que les otorga ser mecenas de
artistas y científicos. Gracias a esta entrada en escena de un nuevo mecenazgo
se produjo un aumento de los géneros, que hasta ese momento se habían limitado
a la pintura religiosa. Se inicia con fuerza el esplendor del retrato, puesto
que los mismos que pagan el arte desean contemplarse en él. Se introducen
mitologías, frecuentemente con trasfondos religiosos, incluso de misterio, de difícil interpretación excepto para
círculos restringidos. El Renacimiento es además uno de los primeros
movimientos en tener consciencia de
época, es decir, sus integrantes se autodenominan como hombres del
Renacimiento, como inauguradores de una nueva Edad, la Edad Moderna, por oposición
a la que identifican ya como Edad Media, nexo de transición entre el esplendor
de la Antigüedad clásica y el nuevo esplendor de su propia época. Es en este período cuando los artistas
empiezan a firmar sus obras, sus datos biográficos son recogidos por
los especialistas en arte, sus teorías pictóricas componen tratados de gran
elaboración intelectual... el mito del genio moderno inicia su proceso en estos
años, con destellos como Leonardo o Rafael. El Renacimiento se organiza
tradicionalmente en dos hemisferios, el Quattrocento o siglo XV y el
Cinquecento o siglo XVI. La delimitación no es exacta, de manera que los rasgos
de uno pueden estar presentes en otro y viceversa.
Renacimiento
en Italia
|
|||
Florencia XV
|
Roma XVI
|
Venecia
2da mitad XVI
|
|
Arquitectura
|
Brunelleschi
Alberti
Michelozzo
|
Bramante
Miguel Angel
Vignola
|
Vignola
Sansovino
Palladio
|
Escultura
|
Donatello
Ghiberti
L.De la Robbia.
Verrochio.
J. De la Quercia
|
Miguel Angel.
J. de Bologna
B Cellini
|
|
Pintura
|
Fra Angelico
Masaccio
P. Usello
A. Mantenga
F. Lippi.
S. Boticelli
|
Leonardo
Rafael
Miguel Angel.
Broncino.
Parmigiano
Archimboldo
|
Bellini (s.XV)
Giorgione
Tiziano
Tintoretto
Veronés
J. Basano
|
El quatrocento siglo XV.
ARQUITECTURA
En este siglo la arquitectura adquiere la categoría de
arte liberal. Esto lo muestra al dejar los arquitectos reflejado en forma
escrita sus tratados sobre el que hacer artístico, lectura sobre Vitrubio[1]
y sus observaciones.
La arquitectura renacentista sustituye el sistema
constructivo y espacial del gótico por otro inspirado en la Antigüedad Clásica
y en la basílica cristiana. Se recrean, no se copia, cubiertas (entablamento,
bóvedas, cúpulas) y elementos ornamentales.
Tras el muro gótico, traslucido, el renacentista
recupera el papel de cierre y apoyo; al tiempo que la superficie gana animación
a través de elementos arquitectónicos.
Mientras el arquitecto gótico veía el espacio como
algo inconmensurable, con exaltación vertical y tensión longitudinal, el
renacimiento racionaliza el espacio, lo hace mensurable, homogéneo, lo ordena
bajo una estética basada en la proporción, en la armonía matemática y forma
geométrica.
Tipologías arquitectónicas.
Principal actividad de los arquitectos son las
iglesias y capillas (arquitectura religiosa). En ocasiones se opta más por
belleza y armonía que por la función litúrgica, de aquí la preferencia por la
planta centralizada[2]
que por la basilical, aunque ésta se mantiene. La arquitectura civil, tiene una
importancia creciente. Hay más tipos de edificios, universidades, bibliotecas,
hospitales, palacios, etc.
Los palacios.
Son mansiones urbanas construidas para la alta
burguesía o la nobleza. Su configuración de las obras se basan en la
racionalidad y en la simetría. La planta es cuadrada o ligeramente rectangular,
con un patio central que es el núcleo articulador de las habitaciones. En
alzado, el palacio es un cubo que tiene tres pisos, cada uno con una diferente
función. En el patio los pisos se organizan a la base de arcos apoyados en
columnas, aunque es frecuente que la arquería se de solo en el piso inferior,
manteniendo en los restantes ventanas separadas por pilastras (Pilar adosado al muro.) o columnas adosadas. En el exterior se
individualiza las plantas separándolas por líneas de imposta, se modula de modo
decreciente el almohadillado (piedras que van de las más grandes a más chicas)
y entre ellos ventanas de diferentes tipos. Los numerosos vanos(Hueco que interrumpe el muro o pared )
relaciona el palacio con el entorno urbano y aligera la robustez del
palacio.
Arquitectos
Brunelleschi 1377-1446
Florencia es la cuna del nuevo estilo extendido por Italia
en la segunda mitad del siglo XV. Es el primer arquitecto moderno. Viaja a
Roma, donde estudia los monumentos antiguos.
Ganó el concurso para elegir proyecto para realizar la
cúpula y la linterna para la Catedral de Santa Maria de las Flores. Esta obra
es paradigmática de la arquitectura renacentista.
Para sustentar la cúpula durante su construcción, usó
un aparejo en forma de espina de pez, de cimbras[3]
de madera en forma de anillo. (Esto fue
utilizado por los romanos)
La cúpula se convierte en un hito de la ciudad, su
linterna es el eje en el que confluyen los nervios de la cúpula, se muestra en
apariencia “como un punto de fuga” y nexo entra la arquitectura de la ciudad y
el cielo.
A partir de 1419, a 1444 hace el Hospital de los
Inocentes por encargo por la Corporación de Seda. En esta obra todo es
novedoso: elementos constructivos opuestos al gótico; estética basada en la
simetría, proporción y la razón; el pórtico a base de arcos, el ancho del vano
y del pórtico es igual al alto de las columnas. Nos encontramos con un cubo que
se repite nueve veces; empleo de la bicromía; relación del edificio con el
espacio urbano, al lado de una plaza, piensa una relación entre un volumen
lleno (el hospital) y un volumen vacío (la plaza). En San Lorenzo y Santo
Espíritu, utiliza un fragmento de entablamento sobre el capitel para aumentar
la altura, respetando las proporciones.
Alberti 1404-1472
Fue asesor de príncipes y papas. En sus tratados se
codifican los principios artísticos del nuevo arte y se otorga primacía al
procesos de creación a los procesos de ejecución. Hizo un muestrario de
tipologías durante el siglo XVI y el barroco.
Sobresale la fachada de la iglesia gótica de Santa
Maria de la Novella. En el palacio de Rucellai, en su
fachada recurre a la superposición de ordenes; establece en cada piso y en el
conjunto un ritmo, conseguido por la repetición de un módulo (el espacio entre
dos pilastras y los entablamentos, en cuyo interior se abre una ventana. Fuera
de Florencia se convierte en el propagador del nuevo estilo, Ej. La
Iglesia de San Andrés en Mantua.
-
Una
nave, con bóveda de cañón.
-
La
nave rodeada de capillas laterales, cuya apertura crea una alternancia rítmica.
-
Se
destaca un crucero con gran cúpula.
-
Usa
el cuadrado como base modular.
-
La
fachada con gran arco de triunfo evoca la antigüedad.
-
La
monumentalidad será retomada como característica en la siguiente etapa
renacentista.
Una
nueva concepción del Espacio: La perspectiva
La
organización del espacio de acuerdo a las leyes de la perspectiva fue la gran
aportación de los artistas del renacimiento. Las obras de arte son el
resultado de una investigación, de un
calculo en que esta presente la idea de proporción, de orden, de simetría y de armonía, como se había hecho en la
antigüedad grecorromana “ una
concordancia sistemática de todas las partes entre sí y con la totalidad, de manera que no se puede
añadir, quitar o alternar nada en el contexto
sin perjudicarla” sostuvo Alberti. Los
artistas parieron de un punto común, surgiendo las leyes de la perspectiva y expresándolas a través de la
geometría., la experiencia visual
demostraba que las figuras disminuían en la lejanía y al tratar captar la
naturaleza deciden tener en cuenta este punto de mira. Fue Bruneleschi quien
formulo la teoría de la “pirámide visual”
que cree que el ojo del espectador esta colocado en la base de la
hipotética pirámide, siendo el vértice de la misma el punto de fuga.
Las
artes plásticas en el siglo XV
Estas artes siguen el camino iniciado por Giotto y
Pisano, sobretodo en Florencia donde están dadas las condiciones socioeconómicas que favorecen los cambios y
sobretodo la voluntad de pintores escultores y arquitectos de investigar. Es el
caso de la amistad de Donateello, Massacio y Bruneleschi. Clientes y mecenas
rivalizan por destacarse en la
posteridad como los mas avanzados de su
época, en sus casas, villas y palacios colocan esculturas y pinturas hechas por
encargo. La naturaleza y la figura
humana son los temas protagonistas de
este arte. El retrato adquiere gran
difusión como genero independiente. Escultura y pintura se diferencian en
materiales y técnicas.
Plástica en el Renacimiento
CLASICISMO
en Artes plásticas siglo XV Tanto Roma como Florencia, Milán o Venecia buscan la continuidad del antiguo mundo greco-romano. La pintura y
escultura llegaran as u cumbre a través
de las obras de Leonardo, Miguel Ángel, Rafael, seguidos por los investigadores
de las escuela de Venecia como Tiziano.
El artista es
un intelectual que investiga y que a través de clientes y mecenas -príncipes,
banqueros o papas- muestran al mundo su
conocimiento. Las obras de estos artistas tienen un doble protagonismo la
naturaleza que se muestra en sus lienzos y la historia que narra el pasado a través de ellos.
Las técnicas
del fresco se siguen manteniendo pero
las que mas se destacan son las de óleo sobre lienzo, por medio del dibujo
preparan el proyecto formal y la composición
del espacio donde situaran las figuras, con el color solucionaran los
problemas de la perspectiva. La pintura renacentista tiene en cuenta el punto
de mira del espectador y en ella juega un importante papel la luz, porque con ella
los cuerpos se hacen más visibles.
Fran
Castell en la”figura y el lugar” sostenía
que no puede existir cuerpo sin espacio que lo contenga, por lo tanto lo primero es el espacio y
secundariamente las figuras en el. Las figuras deben respetar todas las leyes
de la perspectiva y la proporción. Otro teórico Panofsky habla del efecto que produce la perspectiva:
el de la tridimensionalidad de las figuras ficticias, que están representadas por un artista que
domina estas técnicas, para hacerle
creer al espectador lo que mira “se genera una ilusión” de que hay algo donde
no lo hay: por ejemplo un puerta disimulada, o una esquina pintada en una
pared.
Panofsky dice que las diferencias más notorias en la
representación espacial:
ROMANICO GOTICO RENACIMIENTO
Heterogéneo Homogéneo
Sucesivo Simultaneo
Cualitativo Cuantitativo
Asistemático Sistemático
Leonardo Da
Vinci 1452-1519 : figura esencial del renacimiento,
investigador, en mecánica, hidráulica e ingeniería, se forma como pintor en
distintas ciudades, por su conocimiento se lo considera un innovador. En
pintura renueva dos campos el paisaje y el retrato, se lo
considera un clásico por su calidad y
sobretodo porque sus aportes perduran en la historia de la pintura. Domina la
perspectiva, mediante la convergencia de líneas, para conseguir la perfección
de los cuerpos investiga en anatomía
diseccionando cadáveres, que se muestran en la enorme cantidad de
dibujos y bocetos que hizo. En los retratos incluye al espectador, creando paisajes alrededor de las figuras, lo lograron el
esfumato , una especie de neblina difuminada sobre el color ( la gioconda), usa
la luz-claridad, sombras y penumbras
para producir los efectos
deseados. Fue el creador de una nueva concepción de belleza, no ligada a
cánones ni proporciones
Obra a
analizar LA CENA , 1495 -1497 encargada por el Duque Sforza para Santa Ma. de Milan, su estado de
conservación es malo, por la cantidad de investigaciones que hizo Leonardo en
ellas. El tema es sobre un relato del nuevo testamento, elegido para mostrar el
momento en que Jesús es traicionado. Es
una técnica mixta sobre pared, preparada como fresco, los pigmentos aglutinados con aceite y recubiertos de barniz, no son colores
brillantes sino opacos. La combinación de óleo y fresco llevo a que la pintura
se deteriorase rápidamente. El gran
aporte esta en la construcción del espacio racional, junto con la vida y la
emoción que emerge de las figuras. Sobretodo la zona central del campo visual, en que una mesa más larga que ancha lleva al ojo necesariamente a la figura de
Cristo. El espacio esta visto aquí como un todo se ve lo cuantitativo, todas
las figuras están a la misma escala ç, no necesita desproporción para dar sensación de profundidad.
Rafael de
Sancio 1483-1520 Amigo de Bramante se traslada de Florencia a Roma donde coinciden en sus concepciones
artísticas, el papado le encargara las obras de las Stanzas o estancias del papa, en el Vaticano. Lo que dara un
prestigio y una fama que derivara en
aadmiradores y una vida de príncipe. Sus principales aportes: crea modelos conocidas como Madonnas , en las que destaca
por la perfección del dibujo y su
claridad compositiva... También como buen artista de su tiempo mostrara
preocupación por el espacio.
La escuela de
Atenas 1508-1511
es una representación de la Filosofía
(junto a otras pinturas de estas habitaciones que representan la
teología, la justicia o la poesía por Ej.). En esta obra se mezcla la realidad
y la fantasía como componentes esenciales, están concebidas en un espacio simbólico
en el que los personajes se mueven, pero es necesario decir que en
Grecia no había este tipo de bóvedas ( es un permiso que se toma el
artista) En ella la simetría, las proporciones y el color contribuyen a generar un ambiente
de profundidad , colores calidos y fríos se equilibran buscando ritmo y alternancia. En ella
aparecen, geometras, filósofos, literatos. Platón y Aristóteles con diferentes
posturas. En esta pintura esta presente otra caracterisitica del renacimiento
el neoplatonismo.
Miguel Angel
Buonarroti 1475-1564
Síntesis y evolución del renacimiento. Protegido del Lorenzo de Medici
que fue su mecenas y principal impulsor. Es considerado por Argan un
autodidacta, neoplatónico , concibe el arte como una inspiración interior., su
fuente de inspiración es la cultura o espiritualidad humana.. Artista aislado,
enfrentado al mundo párale que es un
extraño. Hace solo su trabajo, no tiene discípulos ni colaboradores. Su
conocimiento y dominio de la piedra era
tal que viajaba el mismo a buscar el mármol a Carrara para “sacarle la estatua a la piedra”
Su primera
etapa es entre 1490-1505 corresponde al
renacimiento o clasicismo, con temas religiosos
en los que llega a la perfección
y al equilibrios de forma y contenido
entre naturaleza e historia, armonizando antigüedad clásica con cristianismo. El David 1501- 1505 aparece como el “héroe” en el momento pregnante antes de pasar a la accion .
En su segunda
etapa entre 1505-1534, llega a la
madurez en el que se decide a usar su
“manera” y pintar la bóveda de la
capilla sextina por encargo del papa
Julio II, en ella emergen figuras que se salen de la materia.
La ultima
etapa entre 1524 y 1564 rompe
definitivamente con el renacimiento y
entra de lleno al manierismo , pintara allí el Juicio Final, dios desnudo
atlético, imagen de la suprema justicia
ni misericordioso ni piadoso , rompiendo con la tradición , a su derecha
condenados y elegidos. Paraíso e
infierno juntos a ambos lados de la
composición, ascenso y descenso fatigoso, marcan el ritmo.
[1] Vitrubio,
Marco (c. 70 a.C.-c. 25 a.C.), arquitecto e ingeniero romano. Se cree
que nació en Formiae (actual Formi, Italia). Fue ingeniero de artillería al
servicio de Augusto, el primer emperador de la antigua Roma. Sus diez libros de
arquitectura (De architectura)
es el único tratado sobre esta materia de la antigüedad que ha llegado a
nuestros días. Consiste en una serie de disertaciones sobre arquitectura,
ingeniería, instalaciones sanitarias, hidráulica, acústica y otros aspectos de
la construcción. Gran parte del texto parece estar recogido de los tratadistas
griegos, cuyas obras desaparecieron con el paso del tiempo. Los escritos de
Vitrubio, considerados como un compendio de la arquitectura clásica romana, se
han estudiado en Occidente desde el renacimiento
[2] Se organiza en torno a un punto central,
circular, hexagonal o rectangular, es
opuesta a la planta longitudinal (Basilical). Ej. Es el Partenón.
[3] Estructura de madera de carácter provisional, para la
construcción de una bóveda.
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